martes, 28 de enero de 2014

Fonda Espanya-Barcelona


Estoy haciendo los deberes, así que aquí dejo otro post de un fabuloso restaurante al que fui unos días antes de la boda, a principios del mes de noviembre con motivo de la cena de empresa.

Este lugar es todo un descubrimiento para mí, en especial, porque desde que trabajo mano a mano con gente del Raval, me he convertido en una ferviente fan de este barrio. El Raval es mucho más de lo que muchos piensan...hay mucho prejuicio asociado a este nombre y, en realidad, en uno de los puntos más emblemáticos de la ciudad, no sólo ahora, sino a lo largo de la historia de la ciudad. Y precisamente de historia va este post. Justo antes de cenar, tuvimos la suerte de realizar una visita guiada por una chica realmente entusiasmada con la historia, el local y la ciudad que hizo, de lo que 
Parecía una visita obligada para quedar bien con la empresa, una apasionante experiencia.

La Fonda España o el Hotel España es un edificio singular de los más antiguos de Barcelona que durante los siglos ha sufrido diferentes transformaciones. Primero un monasterio, después baños públicos para finalmente convertirse en hotel. Está considerada como una pequeña joya del Modernismo catalán, ya que el famoso arquitecto Lluís Domènech i Montaner fue el encargado de realizar la reforma a principios del siglo XX, contando con la colaboración de artistas como Ramón Casas, que realizó increíbles tareas de decoración, que se pueden admirar en perfecto estado de conservación.

 El restaurante se encuentra ubicado en el salón modernista de las autonomías y su dirección está a cargo del reputado cocinero Martin Berasategui. Una carta refinada a base de ingredientes de la cocina tradicional española, pero con toques exóticos y técnicas innovadoras en algunos de sus platos. Ofrece variedad de opciones, desde pescados a carnes en formato carta, menú de temporada, grupos, etc. 

Para cenar la empresa escogió un menú de grupo formado por: hatillo de pasta philo con calabacín, cangrejo, aguacate y salsa americana de primero, lomo de atún con setas shitake y falso risotto de sepia de segundo y para acabar, sablé de frutos rojos con crema pastelera. En mi caso, tuve un delicioso coulant de chocolate sin gluten que hicieron especialmente para mí y que me encantoooooooooó. Tengo que decir que las raciones son un poquito justas...vamos, que me quedé con un pelín de hambre, pero porque yo soy una glotona...ya sabéis!!




Todo buenísimo, incluso un chupito de bienvenida de vichyssoise que nos ofrecieron nada más llegar. Sobre esto tengo que contar que el camarero, que tenía identificada claramente la persona celíaca y lo que podía comer del menú elegido, se desmontó cuando le pregunto "¿puedo tomar este chupito? ¿No tendrá gluten?"...pobrecillo, corriendo se fue a la cocina a preguntar y muy amablemente me contesta "claro señorita, sin problemas". Sin problemas la vichyssoise, pero ¿qué me dices del picatoste de pan que había dentro? casi se muere cuando me ve escupirlo...menos mal que a veces soy un poco terrorista de la salud y hago como que no veo o como ciertas cosas...si no...Aunque pensándolo bien, nos podían haber invitado a algo por el fallo...no sería la primera vez ;)


Intolerancias aparte, decir que todo estaba exquisito. El atún se deshacía en la boca y el risotto que lo acompañaba estaba increíble. Los vinos muy bien también y por lo visto el postre que los demás comieron, fenomenal. Del tema gluten, decir que lo tenían todo muy bien preparado, incluso el pan...lástima el tema del picatoste que a cualquier otro celíaco le hubiera amargado la noche.

Recomiendo ir a comer o a cenar, pero aún más recomiendo una opción más moderneta de conocer lugares interesantes y probar aperitivos de autor como los de la Fonda España con los "Aperitivos modernistas" que ofrecen en Barcelona Cultura. Por 30 euros te hacen una visita guiada por parte del Raval (Liceo, Plaça del Rei, Casa dels paraigües, London Bar y Fonda España), finalizando con un completo aperitivo de unos 40 minutos en la Fonda España. Para reservar hay que llamar al 93 342 8333 y os atiende la misma chica que nos hizo la visita. Esta ruta se hace una vez al mes...por eso yo todavía no la he hecho, pero pinta fenomenal, no creéis???


Sin duda repetiré!!

Ah, un pequeño apunte, así, en plan malilla...había faltas de ortografía en la carta...




Hotel España
Sant Pau, 9-11 (Raval)
08001 Barcelona
Tel.: (+34) 93 550 00 00
Fax: (+34) 93 550 00 07
info@hotelespanya.com


La Mary - Barcelona

Uf, no me había dado cuenta de que había pasado tanto tiempo desde que escribí el último post...claro, con la boda, el viaje de novios, la vuelta al trabajo, la cuesta de enero...en fin, que estamos a finales de enero y yo con la ropa por tender!!! Tengo un montón de restaurantes por explicar, tengo mucha faena atrasadaaaaaaaaaaaa!! Tan atrasada, que estoy pensando dejar que entréis en el blog y que cada uno escriba sobre los sitios que vaya visitando...pero tengo que pensar bien cómo lo hago (tengo a tito Jota en el tema).

Bueno, pues voy a empezar por un restaurante que conocí hacer un par de meses con mis amigos "Los Cochis". Sandra reservó en este restaurante que le queda cerca de casa, como siempre quedamos cerca de la mía...así que nos llevó a La Mary de Avinguda de Sarrià nº10. Hoy, que me he puesto a investigar sobre este restaurante para escribir, he averiguado cosas interesantes. La Mary es un restaurante-franquicia del grupo Andilana. ¿Quién son estos? os preguntaréis...pues los propietarios de un montón de restautantes conocidos de Barcelona, Madrid, Bilbao, Murcia, Valencia, además de hoteles por todas partes, incluso Madagascar. Restaurantes de Barcelona que algunos conoceréis y que a mí me gustan mucho como Balthazar, Basílico, Miu, Flamant, La Rita...y muchos otros que no conozco todavía ;) Además, pasando por Glorias vi esta semana que han abierto otra franquicia de la Mary, así que ahora tengo uno cerca de casa, eh Sandra?? jejeje...

Dicen en su web, que la Mary es un restaurante que se puede describir en 4 puntos importantes. Lo que voy a hacer es comentar mi opinión acerca de cada uno, relacionándolo con mi visita:

1. Cocina tradicional de mercado con matices contemporáneos y sorprendentes: pues sí, sorprendentes lo son. No me esperaba una materia prima tan buena a base de productos de lo más normal, sin algas, ni caviar, ni cosas de ese tipo. Ingredientes sencillo, como tomates, rúcula, quesos varios, tienen carnes, pescados...lo normal. Claro, sorprende una carta tan cerrada y eso, normalmente significa que tienen poco pero bueno. Ese es el secreto. El problema es que si vas muy a menudo, se te queda corta la carta... Tienen matices sorprendentes, porque por ejemplo, te preparan un postre de espuma de yogur con chutney de mango, que es algo diferente, más sofisticado y elaborado que el típico coulant que ahora todo el mundo hace...Además los platos, vienen muy bien presentados. Tampoco con mucha filigrana, pero suficiente para que gusten a la vista y mejoren al gusto. Les pongo buena nota en eso.

Pedimos para compartir un foie micuit con mermelada de hijos, que estaba muy bueno. No era el mazacote de foie que te traen a veces y la mermelada era casera. También una ensalada de bacalao confitado con atún, anchoas, tomates cherry y salsa romesco, una mezcla un poco rara y arriesgada, pero que nos dejó sorprendidos de lo buenísima que estaba.


 De segundo cada uno pidió un plato: hamburguesa de ternera con virutas de parmesano y rúcula, magret de pato con salsa de oporto y peras horneadas y tataki de atún rojo a la plancha. Increíble!! el magret buenísimo, se deshacía en la boca. La hamburguesa no la probé, claro, pero parece ser que estaba también fenomenal y el tataki excelente.

Ahora, la campanada la dimos con el postre...mi espuma de yogur griego con chutney de mango estaba riquísimo, pero el cheescake con helado y coulís de frambuesa...todavía un par de día después hablábamos de él. Lagrimones se le caían a Jose...jejeje


2. Decoración sofisticada y elegante con una iluminación sugerente: fui antes de navidad y pensé que la decoración y la iluminación era producto de las fiestas, pero veo que no. Siempre es así de bonito. Muchas lucecitas, de esas pequeñas capaces de hacer de cualquier rincón un sitio romántico...platos de cerámica, madera blanca, suelo de madera gastada, pizarras...un sitio súper bonito, fino y elegante, como yo diría.




 3. Servicio excelente: la verdad es que nos atendieron muy bien y bastante rápido. El tema del gluten cuesta un poco más, pero al final, me explicaron los platos que yo podía comer y sin ningún problema. Pan sin gluten no tenían, por eso...

4. Precios económicos: en realidad dicen justos, razonables y económicos...totalmente de acuerdo! Cenamos de maravilla por 24 euros por persona!! lo mínimo que pagas en Barcelona...

 Un buen descubrimiento, sin duda, y al que, sin duda, volveré a ir...aunque no tengan carta para celíacos ;)

Restaurant La Mary
Av. Sarrià 10 - Barcelona

www.lamaryrestaurant.com

martes, 26 de noviembre de 2013

La bicicleta, Malasaña - Madrid

Ayer estuve en uno de esos sitios que me enamoran, de los que siempre quiero estar más tiempo, de los que me inspiran, de los que me animan a pensar en un proyecto futuro...de los que me hacen disfrutar y, aún más si estoy en compañia de gente excepcional como mi amiga Meri y su amiga Irene.

Meri, que me conoce muy bien, me llevó al Barrio de Malasaña para disfrutar de la vida moderneta o hipster del centro peninsular, y nada más lejos...tiendas-showroom con mini joyitas preciosas como La intrusa, tiendas de objetis decorativos especiales y diferentes, tiendas de postales navideñas súper retro...en fin, un paraíso para los amantes de las cosas "cuquis" como yo. 

Una vez superado el shopping sin comprar nada (es lo que tiene casarse en 20 días), llegamos a una especie de placita al lado de una iglesia y en el cruce de varias calles. Meri me dice con una sinrisa de medio lado que est plza no sale ni en los mapas...y allí, en la esquina, está La Bicicleta. Es un local que a simple vista no llama la atención, está en una calle estrecha, muy transitada por vehículos y por personas de todas las nacionalidades que se concentran en este barrio. 

La bicicleta es un local sencillo, con una decoración muy neoyorquina, del greenwich village, diría yo, De esas con paredes de ladrillo visto, gastados, cn signos del paso del tiempo, seguramente por haber sido testigos de los proyectos de muchos ilusionados emprendedores...Maderas gastadas, sofás roídos de diferentes estilos, colores, estilos, libros, cuadros, mesas altas, bajas, pequeñas y grandes. Camareros simpáticos, de aspecto moderno, tatuajes, piercings, gente guapa, gente de todo tipo, idiomas diversos, japonesas dando una clase de español...mucha gente, muy diversa, que le confiere una esfera intersante, nada cargada ni impostada, al revés, muy natural. Yo diría incluso, bohemia. 

En este lical se pueden tomar cafés e infusiones de muchos tipo acompañadas de cookies o trozos de tarta, copas de vino con una olivas estupendas, ensaladas, tablas de quesos, nachos y también copas, cocteles y, como no, variopintos gintonics para tods los gustos. Una amplia oferta para un local que abre casi siempre, me dice Meri.

Una de las mejores ideas, una mesa en el centro, ideal para no sentirse solo, y dobde se tienen que hacer nos brunchs maravillosos. La comida genial. Me gustaron los quesos, la ensalada de mozarella con tomates deshidratados, canónigos y albahaca fenomenal, igual que el guacamole casero...Lástima que al estar tan agusto y entretenida, no caí en hacer fotos...pero como pienso volver, no pasa nada! Las colgaré aquí!

Entrad en su web: http://www.labicicletacafe.com/

jueves, 7 de noviembre de 2013

Fastvínic - Barcelona

Hace muchos días que no escribo y no es por falta de material...es por falta de tiempo!! Es lo que tiene casarse en 37 días!! Este viernes hacemos la prueba de menú, así que ya podré hacer un post del Bestial.

Bueno, pues hoy es uno de esos días que no he podido prepararme el tupper (ayer fui a yoga y salí muy tarde), así que he tenido que comer fuera del trabajo. Normalmente voy al Más que Menos (haré un post un día, también), pero hoy me apetecía buscar algo nuevo, seguramente por llevar la contraria a mi compañera que esta mañana ha dicho que no había sitios donde ir cerca del aquí...bueno, pues he sido atrevida y, dejándome levar, inercia me ha colocado frente a este local que había visto antes pero nunca había entrado.

Una vez delante, he dudado, porque pese a que su nombre me atrae, porque me encanta probar vinos diferentes, he visto fotografías de bocadillos y sándwiches, que no suelen ser un reclamo atractivo para las personas celíacas, pero como he visto que tenía buena pinta, he entrado. Al fondo de la sala me encuentro un panel con fotos de todos los bocadillos, sándwiches, hamburguesas y ensaladas varias, sin alusión algunba a gluten. De repente, veo un camarero vestido de una forma poco usual (camiseta verde y pantalón de esport) y abordándolo, le he formulado la pregunta mágica: "¿Tenéis platos especiales para celíacos?" y me contesta muy tranquilo "por supuesto, pregunta en la caja".

No me lo puedo, creer, mi asombro no tiene límites, porque todo parece excelente y, además, tienen un montón de vinos diferentes para probar por copas...todos catalanes, por supuesto.

Espero mi turno y una señora muy simpática me explica que puedo comer de todo excepto un par de platos, que tienen pan especial para celíacos. Su exquisitez en el trato va más allá, y me comenta que tienen una salamandra y un juego de cuchillos exclusivo para celíacos. En fin, que no sé dónde meterme de la alegría...

Al final, como estoy en shock y no sé qué pedir, le pido que me recomiende algo, la mejor hamburguesa (es una de las cosas que más echo de menos): la hamburguesa ecológica. Como maridaje perfecto, decido pedir una copa de Ortos, DO Montsant a la que me estoy aficionando.

Pues una vez realizado mi pedido que me ha costado 14 euros, me dan un número, el 39, y me dirijo a una mesa libre de las que quedan en el comedor, que está casi completo. Un ambiente muy acogedor, con mucha luz y con un tipo de gente peculiar...gente de las oficinas y negocios colindantes, pero no trajeados, ni dependientas de comercio, son más bien (diría yo) profesionales de pequeños despachos, gabinetes o agencias. Gente moderna, pero sin pasarse, sencilla, casi todos leyendo el periódico. Silencio pero vida a la vez, no sé, a gusto...

Mientras me traen mi hamburguesa leo el periódico en el ipad, pero como se me acaba la batería, para variar, me pongo a leer una especie de catálogo que hay en la mesa. Resulta que es la carta, pero una carta muy peculiar, pues tiene fotos de todos los platos, explicando el origen de cada ingrediente. Además, explica que el local es totalmente ecológico por diferentes motivos, como la iluminación. Muy interesante, pero no he puedo acabar de leer porque a los 10 minutos me traen mi hamburguesa, poco hecha, como he pedido y mi copa de vino, muy curiosa porque es la copa tal cual, pero sin pie. La hamburguesa está genial, el pan buenísimo (tenía razón la señora), cocinada al punto que he pedido y el vino, perfecto. 
Mirando alrededor mío, veo que cada persona tiene  un plato diferente...unos hamburguesas, otros bocadillos, ensaladas, por lo que deduzco que todo debe estar bueno...

 
Un rato después, me levanto, hago mis fotillos de rigor y me dirijo al trabajo, más contenta que unas pascuas, por haber descubierto un restaurante nuevo y que además es sensible con las personas enfermas de celiaquía. 


Volveré sin duda!! me quedan muchos vinos y bocadillos que probar!!

FASTVÍNIC
Diputació 251
08007 Barcelona
+34 93 487 32 41

http://www.fastvinic.com/es/

martes, 17 de septiembre de 2013

Inmersión en la cocina vietnamita II parte - Un capítol de Vietnam

Desde que soy celíaca siempre agradezco que amigos y familiares se fijen en la carta de los restaurantes o bares a los que van y me avisen de los que hacen mención especial a los platos sin gluten. Este es el caso de Sheila y Sergi, que en varias ocasiones me han recomendado sitios (otro día hablaré, por ejemplo del Otto Stylt) aptos para celíacos. Pues bien, el "Capítol de Vietnam" es uno de ellos...y además satisface nuestra necesidad latente de probar la cocina de este país que en tan poco tiempo visitaremos.

El pasado sábado decidimos ir un grupo de amigos "jóvenes", jejeje, a este restaurante Vietnamita que S&S habían fichado situado en la calle Nápoles. Nada más entrar, me llaman la atención dos cosas: por un lado la decoración, mezcla de decoración tradicional, con sus dragones tallados en madera, los artesonados del techo con elementos más innovadores, como las lámparas confeccionadas con sombreros vietnamitas de paja, etc...Y, por otro lado, una larguísima mesa con un grupo de gente joven, además de la mayoría de mesas ocupadas...que me hicieron pensar que seguramente íbamos a comer bien.


Nos sitúan en una mesa en la zona cental del restaurante y nos traen una carta con un sinfín de platos, la MAYORÍA DE ELLOS SIN GLUTEN. Alucinante, mis ojos como platos, nunca mejor dicho...tempuras, fideos, rollitos, etc empiezan a producirme salivación tal perrito de Pavlov. Es entonces cuando llega una chica asiática, pensamos que vietnamita, claro, de estética moderneta, que nos toma nota de lo que vamos a pedir. En seguida nos deja boquiabiertos con su verborrea y su humor catalán, una ironía fina que nos mete en su bolsillo inmediatamente hasta el punto de dejarnos llevar y confiar en su criterio. Nos traerá un surtido de platos de los que únicamente uno, no puedo probar. Excelente!! Con el tiempo, nos damos cuenta de que es la hija del propietario y que, además, la larga mesa de al lado es su pandilla...

Empieza la orquestra!!! Van llegando los platos uno tras otro...tallarines, rollitos fritos, canelones de arroz, ternera con algas, raviolis, tempura, ensalada, arroz, etc. Todo espectacular!! No nos ponemos de acuerdo en lo que más nos gusta, pero los rollitos fritos envueltos en lechuga, están de muerte!! Comemos hasta dejar los platos vacíos y, para nuestra sorpresa, los glotones del grupo no quieren pedir más...todos satisfechos, pero con un huequecillo para pedir postre...
Es entonces cuando nos traen la carta, también muy extensa, con diferentes helados, delicias vietnamitas, postres caseros, gintónics variados, etc. Triunfan unas bolas de helado rebozadas, que lamento no recordar el nombre, pero que hacen las delicias de todos. Los rollitos de chocolate también parecen estar buenísimos, pero me quedo con las ganas, porque, irremediablemente, no los puedo probar. Maldita sea la celiaquía!! 

Para no ser menos, pido un plato que la camarera tiene que preguntar al propietario si es sin gluten, ya que la carta de postres no lo indica...Flan de mango con nata y nueces caramelizadas...mmmm, espectacular! Buenisimo! Un acierto, no como Ginés, que pide jengibre dulce...todavía me acuerdo de la cara de Ana al probarlo!! jajjaja...En fin, que al final, se pide también la bola de helado rebozada y encantado!!

Una velada de lo más agradable, en compañía de amigos y disfrutando del placer de una buena comida, en esta ocasión vietnamita.

Al salir, hablo con el dueño y su hija y les explico que vamos a ir de viaje de novios a Vietrnam, y muy amablemente, el señor me pide que vuelva a su restaurante un día entre semana para poder explicarme cosas sobre su país recomendándome lugares que visitar, dónde comer etc. Además, aprovecho su amabilidad para preguntarle sobre nuestra preocupación por el gluten y el aceite de sésamo a lo que responde que no hay problema alguno. Esto si que es un alivio!! 

Sin duda volveremos y seguro que entre semana para poder disfrutar de la simpatía y alegría de esta familia que ha sabido hacerse con un lugar en esta inmesa ciudad, que es Barcelona.


PD: cuando he ido a consultar su web para contrastar agunos datos, veo que tienen servicio a domicilio y que están trabajando en otros proyectos...otros capítulos de vietnam, como ellos dicen...y también página en Facebook.

c. Nàpols, 266. Barcelona.
T: 934593916 / M: 637800729
capitoldevietnam@gmail.com

lunes, 16 de septiembre de 2013

Inmersión en la cocina vietnamita I parte - Pho Bar

Faltan menos de tres meses para nuestra boda y como no, nuestro viaje de novios a Vietnam y Bangkok, así que hemos decidido que en este tiempo, tenemos que conocer de primera mano su gastronomía, especialmente en lo referente a los ingredientes por nuestras alergias e intolerancias. Yo soy celíaca, ya lo sabéis, pero Luis tiene alergia al aceite de sésamo, ingrediente muy utilizado en la cocina asiática...

A través del Time Out, encontré 2 restaurantes vietnamitas muy apetecibles. Mi sorpresa que el primero que llamo, ya no existe. En fin, que decido llamar al Pho Bar, especialmente porque la descripción me despierta la curiosidad por conocer cómo una vietnamita, cada con un alemán, han montado un un restaurante en Barcelona.

Reservamos a las 22.00hs. El restaurante está en la Calle Sepúlveda, muy céntrico, cerca de las Bodegas Sepúlveda, que conocí gracias a Guillem Chupa-Chups y que ya comentaré más adelante...

El Pho Bar es un lugar agradable, amplio, de decoración sencilla pero fresca, con toques originales,  pero, sobretodo, es un lugar tranquilo y bonito.

Nos atendió el propietario en persona, Holger, un señor alemán muy correcto, educado y también muy tranquilo, como si el bullicio de la cercana Plaça Universitat no fuera con él. Afortunado.

Nos dió la carta, muy bonita, pero con un sinfín de platos ordenados por números, a lo que nos comenta que el 23, 51 y no sé cuál más no quedaban...tengo que decir que no me gusta nada que se refieran a los platos así, es como si los despersonalizaran, como si fuera un restaurante de platos combinados o uno  tipo fast food. 

Nos decidimos por unos rollitos normales para Luis y unos de  arroz para mi (supuestamente sin gluten porque no lo indica en la carta), una sopa Pho Bo y un pollo con curry, jenjibre y leche de coco. 



Los platos tardan muchísimo y Holger, se acerca a nosotros para disculparse por la demora alegando que se han quemado unos rollitos en la cocina...

Finalmente nos traen primero los rollitos y después la sopa y el pollo con guarnición de arroz blanco. Todo delicioso. Una experiencia realmente nueva, ya que hay cosas que se comen de manera diferente. Por ejemplo, los rollitos de Luis se tienen que enrollar en una hoja de lechuga y hierbabuena, mojar en una salsa y comérselo con las manos. El Pho Bo, una sopa buenísima, viene acompañada de una jarrita con salsa de pescado (que olía fatal), un cuenquito con otra salsa picante y un plato con diferentes hierbas (albahaca y cilantro), soja y lima. Todo para ir aderezando la sopa al gusto. Obviamente nos lo tuvo que explicar el camarero, un chico filipino muy majete.

El pollo, fenomenal, súper sabroso...voy a intentar hacerlo en casa, ya que ahora he comprado leche de coco en un súper de Poblenou. Un sabor muy bueno, un poco picante, que, mezclado con el arrroz, quedaba realmente exquisito. No dejamos nada en el plato, pero nos reservamos un huequecito para los postres...Yo pedí helado de aguacate y mango y Luis plátano frito con helado. También muy rico, a excepción del aguacate que me reservo para guacamoles o ensaladas, porque en helado...no me convence.




De precio, pues bien, aunque los platos son económicos, nunca cenas en Barcelona por menos de 25 euros.

Celíacos: la carta no indica los platos sin gluten, pero Holger pregunta en cocina y en seguida confirma lo que se puede o no comer.

Una experiencia muy agradable que supongo que nos llevará a repetir antes de nuestra ansiada luna de miel...

A la salida...una sorpresa de esas que me recuerdan que Barcelona es sensacional! Adoro el arte urbano!!



Pho Bar
Sepúlveda, 159 Barcelona
Tel. 93 451 91 87

www.myphobar.com